Skip to content
Archivo Caliescribe
Archivo Caliescribe
  • Confidenciales
  • Cali: Ciudad y ciudadanos
  • Reporte urbano
  • Política
  • Economía
  • Deporte
  • Columnistas
  • Archivo
  • Ver contenidos recientes
Archivo Caliescribe
awesrd

Un camino profético de evangelización

Héctor de los Ríos, 10 July, 2021
P. Héctor De los Ríos L.
 

VIDA NUEVA


Reunirse a celebrar la Eucaristía supone haber aceptado nuestra condición de testigos de Cristo. Nos reunimos para que la Palabra y el Pan de Vida nos ayuden a cumplir nuestra misión de «enviados» a anunciar la Buena Nueva. Nos reunimos a dar gracias al Padre por la Salvación realizada en Cristo. También en la Eucaristía queremos ser testigos de la fe y la salvación de Cristo. Pero hemos de comenzar por reconocer que nuestras vidas y las de toda la comunidad cristiana hacen difícil -cuando no la ocultan- nuestra condición de testigos de Cristo. Por ello, necesitamos pedir perdón a Dios y a los hermanos.

LECTURAS: (Domingo 15 del tiempo ordinario)

Amós 7, 12-15: «El Señor me arrancó de mi rebaño y me dijo; vete y profetiza a mi Pueblo de Israel »

Salmo 85(84): «Dios anuncia la paz a su Pueblo y a sus amigos»

Carta de S- Pablo a  los Efesios 1,3-14: «Dios nos eligió en la persona de Cristo»

San Marcos 6,7-13: «Comenzó a enviarlos de dos en dos» 

El envío hoy

El envío de los discípulos al mundo no ha terminado. Está hoy tan presente como siempre. Ya en el bautismo hemos sido escogidos, llamados, consagrados y enviados. La misión no es exclusiva de unos cuantos voluntarios en la Iglesia. Ni sólo de aquellos que han escogido en el sacerdocio o en la vida religiosa vivir su consagración a la causa de Dios y del hombre. – La Iglesia latinoamericana (Documento de Aparecida) nos recuerda con insistencia que todos somos discípulos misioneros. Nuestra misión nos lleva inmediatamente al campo próximo de nuestra vida: la casa, el hogar. El Señor ha querido que allí empiece la acción misionera de cada uno. Pero tenemos otros ámbitos que son nuestro mundo: el lugar donde vivimos, trabajamos, compartimos la vida con los demás en sociedad. Y puede que el Señor nos envíe lejos, a otros Pueblos y otras culturas. El objetivo es siempre el mismo: anunciar a Jesucristo, Salvador, y pedir a todos la conversión: el dejar aquello que debe ser abandonado y es contrario al plan de Dios y adherir total y generosamente al Evangelio de la Salvación.

«¡El Reino ha llegado!»

El Reino de Dios que Jesús nos reveló no es una doctrina, ni un catecismo, ni una ley. El Reino de Dios acontece y se hace presente cuando las personas, motivadas por su fe en Jesús, deciden vivir en comunidad para, así, dar testimonio y revelar a todos que Dios es Padre y Madre y que, por consiguiente, nosotros, los seres humanos, somos hermanos y hermanas, del Reino, del amor de Dios como Padre, que nos hace a todos hermanos y hermanas.

Somos testigos

Quienes han vivido los últimos sesenta años han sido testigos de las conquistas espectaculares del hombre. Lo que hasta ayer parecía propio de las novelas futuristas, hoy sucede ante nuestros ojos con normalidad y casi sin asombro para nosotros. Estamos dejando de ser testigos «asombrados» de nuestras conquistas: hemos perdido la «capacidad de asombro»… Nos hemos habituado tanto a las conquistas (ciencia, tecnología…), que ya difícilmente nos sobresaltamos por una nueva meta conquistada. Estamos siendo testigos privilegiados del poder del hombre y, sin embargo, no nos asombramos…

Pero a la vez somos testigos de la miseria humana…. Este mismo hombre capaz de encontrar el camino a los astros, no es capaz de andar el camino hacia sí mismo. No es capaz de terminar la guerra en el mundo para que los hombres puedan vivir con dignidad. No es capaz de superar la opresión, la injusticia, el hambre, la miseria, etc. Por contraste estamos siendo testigos privilegiados de la «impotencia» del hombre. Fácilmente negamos el derecho a la vida y reclamamos el «derecho a la muerte»… Los cristianos somos parte integrante de este mundo. No somos ajenos a nada de lo que pasa. Al menos, no deberíamos serlo. En este mundo hemos sido llamados a un nuevo testimonio: el de Cristo. Los cristianos somos testigos de Cristo. Pero esta cualificación, esta condición, ¿qué significado tiene para el mundo de hoy? ¿Qué «significa» para nosotros mismos? ¿A qué nos compromete?

«Nadie se halla distante de Dios por el espacio sino por el corazón. ¿Amas a Dios? Estás cerca. ¿Le odias? Estás lejos. Estando en un mismo lugar, te hallas cerca y lejos».(San Agustín).

Nuestro compromiso hoy

Somos testigos de Cristo. Esto quiere decir nuestro nombre de cristianos Pero, ¿qué  significa nuestra condición de testigos de Cristo? Significa que somos portadores de una esperanza para el mundo: la recapitulación de todo lo creado en Cristo. Hemos sido llamados por Dios para ser testigos de su bondad para con el hombre. Somos testigos de esta esperanza participando del optimismo y del miedo que la sociedad actual produce al hombre. Pero nuestra esperanza tiene que ser más fuerte, más radical que estos sentimientos encontrados que tiene el hombre de hoy. Nuestra condición de testigos nos urge con una «fuerza irresistible» a ser signos de esperanza para los hombres de hoy. Pero esto no será posible únicamente con palabras. Nuestras vidas deberán verificar lo que la Palabra anuncia. O la palabra deberá explicar lo que nuestra vida significa. Las condiciones para esta verificación exigen:

> La fidelidad a la Palabra de Dios y el servicio a los hombres como únicos criterios válidos para juzgar nuestra condición de testigos: ningún otro criterio podrá hipotecar nuestro testimonio sin traicionarlo.

> La ausencia de todo triunfalismo en el testimonio: somos testigos de lo que se nos promete, de lo que está por llegar. De la «condición gloriosa de Jesús» que garantiza la nuestra. Pero mientras esto llega, mientras lo hacemos posible, nuestra condición es la de todos los testigos de Dios: la condición de siervos. En la humildad y en la sencillez es donde Dios se manifiesta. Todos los «triunfalismos» han sido una traición a la condición de testigos de la esperanza.

¿Acaso espera algo el triunfalista?

Relación con la Eucaristía

La Eucaristía es la celebración del misterio del que somos testigos. Celebrarla es la fuerza del testigo de Cristo.

Uncategorized

Post navigation

Previous post
Next post

Esta viendo los contenidos del archivo histórico de Caliescribe entre abril 2011 y noviembre de 2023.

Ver contenidos recientes
  • November 2023 (108)
  • October 2023 (171)
  • September 2023 (162)
  • August 2023 (142)
  • July 2023 (163)
  • June 2023 (113)
  • May 2023 (116)
  • April 2023 (141)
  • March 2023 (110)
  • February 2023 (106)
  • January 2023 (94)
  • December 2022 (99)
  • November 2022 (143)
  • October 2022 (138)
  • September 2022 (97)
  • August 2022 (130)
  • July 2022 (124)
  • June 2022 (118)
  • May 2022 (109)
  • April 2022 (120)
  • March 2022 (106)
  • February 2022 (101)
  • January 2022 (104)
  • December 2021 (84)
  • November 2021 (152)
  • October 2021 (246)
  • September 2021 (209)
  • August 2021 (168)
  • July 2021 (203)
  • June 2021 (175)
  • May 2021 (177)
  • April 2021 (132)
  • March 2021 (147)
  • February 2021 (134)
  • January 2021 (87)
  • December 2020 (90)
  • November 2020 (138)
  • October 2020 (151)
  • September 2020 (135)
  • August 2020 (183)
  • July 2020 (179)
  • June 2020 (185)
  • May 2020 (177)
  • April 2020 (171)
  • March 2020 (181)
  • February 2020 (196)
  • January 2020 (127)
  • December 2019 (158)
  • November 2019 (173)
  • October 2019 (179)
  • September 2019 (167)
  • August 2019 (198)
  • July 2019 (168)
  • June 2019 (192)
  • May 2019 (167)
  • April 2019 (161)
  • March 2019 (203)
  • February 2019 (168)
  • January 2019 (162)
  • December 2018 (180)
  • November 2018 (188)
  • October 2018 (185)
  • September 2018 (221)
  • August 2018 (175)
  • July 2018 (206)
  • June 2018 (230)
  • May 2018 (237)
  • April 2018 (198)
  • March 2018 (218)
  • February 2018 (175)
  • January 2018 (169)
  • December 2017 (202)
  • November 2017 (189)
  • October 2017 (198)
  • September 2017 (224)
  • August 2017 (194)
  • July 2017 (206)
  • June 2017 (197)
  • May 2017 (196)
  • April 2017 (215)
  • March 2017 (185)
  • February 2017 (130)
  • January 2017 (108)
  • December 2016 (162)
  • November 2016 (126)
  • October 2016 (170)
  • September 2016 (149)
  • August 2016 (145)
  • July 2016 (152)
  • June 2016 (140)
  • May 2016 (114)
  • April 2016 (166)
  • March 2016 (137)
  • February 2016 (149)
  • January 2016 (168)
  • December 2015 (142)
  • November 2015 (149)
  • October 2015 (208)
  • September 2015 (168)
  • August 2015 (188)
  • July 2015 (161)
  • June 2015 (149)
  • May 2015 (161)
  • April 2015 (143)
  • March 2015 (142)
  • February 2015 (148)
  • January 2015 (161)
  • December 2014 (155)
  • November 2014 (174)
  • October 2014 (149)
  • September 2014 (149)
  • August 2014 (164)
  • July 2014 (150)
  • June 2014 (141)
  • May 2014 (170)
  • April 2014 (145)
  • March 2014 (171)
  • February 2014 (128)
  • January 2014 (120)
  • December 2013 (116)
  • November 2013 (179)
  • October 2013 (143)
  • September 2013 (146)
  • August 2013 (157)
  • July 2013 (150)
  • June 2013 (163)
  • May 2013 (155)
  • April 2013 (128)
  • March 2013 (141)
  • February 2013 (127)
  • January 2013 (112)
  • December 2012 (149)
  • November 2012 (120)
  • October 2012 (130)
  • September 2012 (189)
  • August 2012 (132)
  • July 2012 (122)
  • June 2012 (145)
  • May 2012 (134)
  • April 2012 (126)
  • March 2012 (146)
  • February 2012 (120)
  • January 2012 (137)
  • December 2011 (151)
  • November 2011 (131)
  • October 2011 (142)
  • September 2011 (124)
  • August 2011 (133)
  • July 2011 (151)
  • June 2011 (122)
  • May 2011 (141)
  • April 2011 (77)
©2026 Archivo Caliescribe | WordPress Theme by SuperbThemes