
Por Claudio Borrero Quijano.
Ingeniero Civil de la Universidad javeriana de Bogotá, Ex Secretario de OOPP Cali, Ex Concejal de Cali, Ex – gerente de Bienes inmuebles de Cali e historiador.
La apertura para opinar en los diálogos de la Paz de la Habana (Cuba), nos permite a la Fundación Para El Desarrollo con Justicia Social, pronunciarnos aprovechando la apertura para que el común de gentes dejamos constancias y nuestros puntos de vista en la búsqueda de la terminación del conflicto y construcción de una PAZ estable y duradera en Colombia, nuestras opiniones obedecen fundamentalmente al hecho inocultable originado a consecuencia de la violencia en los campos de Colombia que consiguieron desplazar al pueblo campesino hasta conseguir que el ochenta por ciento de la población colombiana se desplazará a los grandes centros urbanos, medianos y pequeños, así que obviamente es la reforma urbana la que se hizo prioritaria frente a la agraria pues los hacinamientos, marginalidad y violencia se ha acentuado de manera estrafalaria en las grandes ciudades de Colombia como Santiago de Cali, continuará martirizada pues en la agenda solamente será discutido lo rural, así que tendremos los pacifistas que seguir esperando hasta el próximo diálogo de la PAZ soportando la usurpación de la materia prima, la tierra EJIDAL.
Las élites desde 241 años atrás usurparon el patrimonio público representado en los EJIDOS, amparados en el mandato constitucional como imprescriptibles, inajenables e inembargables y por el Código de Régimen Municipal se destinan EXCLUSIVAMENTE a fomentar y ejecutar planes de Vivienda, mas aún ahora cuando en Cali 120.000 familias destechadas de estratos socioeconómicos 1, 2 y 3, no tienen opción de ofertas que les permitan compartir el patio urbano para cohabitar la Gran Urbe Cosmopolita, asiento de las tribus que transitan por el Pacífico así visualizada por el Fundador, quien solicitó en escrito redactado por Pedro Cieza de León, Cronista y Esribano que acompañaba al Fundador en visita ante la Majestad Real del 21 de Marzo de 1541, implorándole otorgación del carácter de territorio ejidal a la muy noble y muy leal Ciudad de Santiago de Cali, concesión por Cédula Real otorgada a partir del rio de la Ciudad en el Norte hasta el río Lili o de Las Piedras en el Sur, por el oriente el río Cauca hasta la mas alta Sierra de los Farallones de Cali en el occidente, la materia prima, la tierra EJIDAL, constitucionalmente y por Ley son bienes imprescriptibles destinados a la vivienda popular de pobrecías.
La estrategia sería una alianza antes de acordar la agenda pactada, pues resulta imposible creer no hayan previsto se perpetuaría la injusticia social en los grandes centros urbanos del país. Enmudecen usurpadores del territorio rural, guerrilleros, paracos, bacrines y las castas blancas selectas usurpadoras de áreas urbanas.
