En un contexto social que sigue marcado por la exclusión frente al privilegio, en el que parece interminable la fila de quienes se esfuerzan por alcanzar los primeros puestos, la Palabra de este domingo 22º del tiempo ordinario, nos invita a tener “un oído atento”
Caliescribe: Espiritualidad
“Anunciar el evangelio a toda la creación”
Las preguntas importantes del hombre y la mujer actual difieren, seguramente, de las de la antigüedad. La preocupación por la salvación definitiva, por lo que vendrá después de la muerte era importante en el tiempo de Jesús, pero hoy en día, no lo es
“He venido a prender fuego a la tierra…”
Hoy volvemos a escuchar un evangelio de gracia, pero molesto. Jesús comienza el viaje a Jerusalén, presentando las exigencias que conlleva para El y cuantos lo siguen. De esta manera, nos sorprende hablando de sí mismo, de su misión y su destino, con palabras misteriosas: Fuego, guerra, división.
“No temas, pequeño rebaño”
Se puede ir por la vida hundido por las circunstancias negativas que nos hacen perder la alegría, las fuerzas, la capacidad de comunicación y de solidaridad. Se puede “ir tirando”. Pero “lo que se tira” es la misma vida, la única que tengo.
“Lo que has acumulado, de quién será?”
La avaricia es una de las grandes tentaciones que pueden asaltar al ser humano, en toda época. Nos impide valorar lo que es cada persona y lo que uno tiene. Una persona avariciosa que vive para acaparar, acumular, enriquecerse, solo piensa en sí misma y no en los demás.
“Padre, santificado sea tu nombre…”
En la primera lectura escuchamos un pasaje del libro del Génesis en el que se narra cómo Dios quería castigar a Sodoma por sus muchos pecados, pero Abrahán rezó por los inocentes que pudiera haber en aquella ciudad, y Dios escuchó su plegaria.
“Solo una cosa es necesaria”
Ya desde la primera lectura, y bajo la encina de Mambré, Abrahán, enseña cómo ha de ser la acogida a todo aquél que llega, que siempre será creatua (hechura)de Dios, y por tanto conlleva acoger al mismo Dios
Amar a Dios –amar al prójimo
Si buscamos un hilo conductor que una las temáticas de las tres lecturas de este domingo 15 del tiempo Ordinario, sería el siguiente: la vocación cristiana implica necesariamente la conciencia clara de una misión.
La alegría de anunciar el evangelio
Desde el domingo pasado leemos en el evangelio de san Lucas una nueva etapa en el ministerio público de Jesús. Deja Galilea y emprende decidido el viaje hacia Jerusalén. Vive una maduración en el proceso de asumir radicalmente su tarea de Enviado, Mesías y Salvador.
El seguimiento de Jesús
Jesús con sus discípulos va camino de Jerusalén. Es un camino espiritual: de seguimiento de Jesús. Las enseñanzas y la conducta de Jesús van preparando el ánimo para la misión que los discípulos continuarían después de la resurrección.
El Cuerpo y la Sangre de Cristo
Hoy celebramos una gran fiesta para todos los cristianos: el Cuerpo y la Sangre de Cristo. “El Corpus”, como popularmente le llamamos, es la celebración de ese gran acontecimiento que brota desde el más grande Amor para quedarse en alimento y presencia para todos los hombres.
Fiesta de pentecostés: venida del Espíritu Santo
La Iglesia es el Pueblo de Dios en camino. El día de Pentecostés inició su peregrinación por los caminos de la historia iluminada por la gracia y la luz del Espíritu Santo, movida por su fuerza amorosa, conducida por la Palabra Salvadora
La ascensión del Señor: Envío Misionero
Pascua es un acontecimiento en tres dimensiones: la Resurrección del Señor, su Ascensión al cielo y Pentecostés (el Espíritu Santo enviado por el Señor). Últimamente las liturgias dominicales han puesto énfasis en la Resurrección. Este Domingo celebramos la Ascensión y el próximo terminaremos la «Cincuentena Pascual» con la solemnidad de Pentecostés.
El Espíritu de luz y fraternidad
Escuchamos la Palabra de Dios y celebramos la Eucaristía en el SEXTO DOMINGO DE PASCUA, en el ambiente gozoso de la resurrección del Señor. La Palabra de Dios que hoy vamos a proclamar nos ofrece la promesa del Señor de enviar su Espíritu para fortalecer nuestra fe
Preparemos la venida del Señor con la Conversion
VIDA NUEVA
Todo el ambiente que vivimos en la ciudad nos está hablando de la Navidad. La preparación de Navidad que se hace en la ciudad, incluso en nuestras familias no ayuda a preparar la «Navidad cristiana» que nosotros hemos de vivir. – En el Adviento, camino de preparación, se nos van ofreciendo unas «metas a nuestra esperanza navideña»:
Alimentados por Dios en el desierto de la vida
El deseo más íntimo del hombre es la vida. El enfermo, el sano, el pobre, el rico, el anciano, el joven, todos coincidimos en esto: en querer vivir. Cuando esta vida disminuye o está en peligro la queremos restablecer, buscando el alimento que nos nutra y que nos dé vida.
Pan partido para un mundo enfermo
Generalmente estamos más inclinados a «recibir» que a «dar». En una palabra, nos cuesta dar. Preferimos recibir, ser centro alrededor del cual gire todo: la familia, los amigos, mi trabajo, el mundo en que vivo.
Atenticidad del Pastor
Al meditar en la Palabra de Dios de este Domingo (16 del tiempo ordinario) que Dios anda más preocupado por la suerte del hombre que el hombre por su relación con Dios.
Un camino profético de evangelización
Reunirse a celebrar la Eucaristía supone haber aceptado nuestra condición de testigos de Cristo. Nos reunimos para que la Palabra y el Pan de Vida nos ayuden a cumplir nuestra misión de «enviados» a anunciar la Buena Nueva.
El poder de la debilidad
En este 14o Domingo del Tiempo Ordinario, la Iglesia nos pone a nuestra consideración, el rechazo que sufre Jesús por parte de la gente de Nazaret. Su paso por Nazaret fue doloroso para Jesús
La Eucaristía, sacrificio de Cristo y de la Iglesia
La liturgia nos invita hoy a meditar y reflexionar en la fiesta del «Cuerpo y la Sangre de Cristo» («Corpus Christi» se ha llamado tradicionalmente esta solemnidad), es decir, fiesta de Eucaristía y a renovar el compromiso que ese misterio tiene en nuestra vida cristiana
Paz, alegría y comunión
Hemos celebrado la Pascua del Señor Jesucristo: su paso por nuestro mundo. Él ha regresado a su Padre pero antes de partir ha pedido a sus discípulos esperar en Jerusalén la venida del Espíritu Santo
Ascensión del señor
Últimamente las liturgias dominicales han puesto énfasis en la Resurrección. Este Domingo celebramos la Ascensión, y en el texto de los Hechos de los Apóstoles leemos el relato histórico de los últimos momentos de Cristo en la tierra, antes de su regreso al cielo.
Dar la vida por los amigos
Todavía estamos celebrando los 50 días de Pascua, días de gozo y paz porque hemos sido redimidos en Cristo Jesús. Según vimos el Domingo pasado, la comunión vital del discípulo con Cristo, para ser fecunda requiere la permanencia en Jesús.
Comunión vital con Cristo
Han transcurrido ya cuatro semanas de Pascua y hoy inauguramos la quinta. Las lecturas bíblicas nos van ayudando a entrar cada vez con mayor fuerza en la vida nueva del Resucitado y las consecuencias que tiene para la comunidad cristiana
Comunidad de testimonio y servicio
Estamos en el «Domingo del Buen Pastor». El pueblo elegido de antiguo Testamento era un pueblo de pastores. Dios se adapta a su cultura y, en lenguaje de pastores, le habla al corazón, allá donde el hombre entiende, siente y ama.
La Comunidad Cristiana, Comunidad misionera
Decimos que los cristianos no tienen formación religiosa, que muchos jóvenes abandonan la fe, que nuestros emigrantes, al llegar a nuestros barrios suburbiales, pierden su bagaje cristiano
II Domingo de Pascua- de la misericordia
Cristo resucitó y con su resurrección empieza el mundo nuevo y definitivo que nos lleva al Padre Dios. La resurrección de Jesús es tan importante para nuestra fe, que los cristianos la celebramos durante siete semanas, hasta el día de Pentecostés
¡Resucitó! Domingo de pascua
A todos los hombres y mujeres de buena voluntad, los cristianos enviamos hoy un mensaje lleno de alegría y esperanza: “Cristo el Señor, ha resucitado”. Todos los espacios se llenan con este alegre grito: “¡Resucitó!”.
Bendito el que viene en nombre del Señor
A causa de la pandemia que nos ha originado muchas restricciones, no tenemos en este domingo la acostumbrada procesión con que se conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén..