La solemnidad de Todos los Santos no sólo nos hace recordar a aquéllos y aquéllas que han sido inscritos por la Iglesia en la lista de santos y santas. Está bien hacerlo y ellos son intercesores nuestros. Pero esta solemnidad sobre todo nos recuerda que cuantos hemos entrado por el Bautismo en el misterio de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo
Author: Héctor de los Ríos
La identidad cristiana: los dos amores
Acudimos alegres a la celebración de la Eucaristía en el «Día del Señor». El domingo es un día de descanso. Pero no sería el «día del Señor», si no nos reuniéramos para proclamar nuestra fe y para que, ofreciendo a Dios nuestra acción de gracias y nuestras súplicas
“Lo que es de Dios”
Pocas frases son tan citadas y tan comentadas como la que nos ofrece en el pasaje de este día el evangelio de San Mateo, pero también pocas frases tan manipuladas y utilizadas para los propios intereses.
El Reino como comunión y plenitud
El Domingo es un día señalado en el ritmo de nuestra rutinaria vida. Es el día de descanso, día de fiesta, día de familia. Para los cristianos es el día de encuentro entre nosotros, como manifestación de nuestra fe y de encuentro con el Señor para hablarle en la oración, darle gracias en el Eucaristía, y escuchar su Palabra
“Locura de Amor”
Hoy Isaías y San Lucas ponen ante nuestros ojos una de las grandes imágenes de la Biblia: la vid. Pero muy unida a esta imagen está la realidad del amor de Dios que se encarna en todas las realidades de la existencia humana y que permea todas sus acciones
El sí de Jesús
¡Qué difícil es cuando no se sabe si se puede contar con una persona! Qué confusiones creamos con nuestras ambigüedades frente al evangelio, frente a Jesús o a nuestros compromisos con el prójimo. Decir que sí y después decir que siempre no
“Jornal gratuito”
La pandemia ha desnudado muchas de las carencias de nuestro país y de nuestra sociedad. Muchos se han quedado sin trabajo, sin escuela y sin opciones ante la indiferencia de quienes deberían ser responsables.
“Como Tú nos perdonas”
Al escuchar aquellos dos grupos sentí una gran impotencia. Las agresiones, los orgullos, el recuento de las ofensas, todo salía a relucir, y aunque están de acuerdo en que la división y los odios los están destruyendo, no es posible alcanzar ningún consenso
La corrección fraterna en Comunidad
Nos reunimos el Domingo para compartir nuestra fe fraternalmente. Sabemos que Jesús nos ama porque, como él nos dice en el Evangelio de hoy, (domingo 23 del tiempo ordinario) «donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo con ellos».
Primer anuncio de la muerte y resurrección de Jesús
Nos reunimos una vez más, para celebrar (y no sólo recordar) la entrega de Jesús por nosotros: «Cada vez que coman de este pan, anunciarán la muerte del Señor hasta que vuelva» (1Co. 11,26). Esta realidad hace que en nuestras dificultades y preocupaciones encontremos la fuerza del Señor en nosotros
“Una pregunta fundamental”
Jesús ha llegado a la mitad de su camino hacia Jerusalén. Después de haber dado de comer a miles de personas, después de haber sanado a la hija de la mujer cananea, después de haber vencido a las tempestades, pregunta a sus discípulos la opinión de la gente sobre su persona
Discriminaciones: La mujer cananea
Polvo, tristeza, abandono y extrema pobreza es lo que se aprecia al acercarse a aquella pobre casa. Bueno, casa es un decir. Unas cuantas tablas derruidas, mal colocadas, cubiertas con unas láminas que dan más la apariencia de una cueva que de casa, y por dentro un estrecho espacio lleno de suciedad.
La Fe que libera
Después de la multiplicación de los panes, que leíamos el Domingo pasado, Mateo nos cuenta el episodio de una tempestad calmada por Jesús, cuando las olas y el viento del lago sacudían y hacían casi zozobrar la barca de los discípulos. (Domingo 19 del tiempo ordinario)
El Dios que da la vida
De nuevo nos convoca la Palabra para celebrar, en Comunidad, la Pascua en el Día del Señor. En este Domingo 18 del tiempo ordinario, el Evangelio, y la primera lectura que lo prepara, junto con el salmo, describen los dones de Dios bajo la metáfora de la comida y la bebida
Los valores del Reino de Dios
Bienvenidos todos a esta celebración de la Eucaristía. Es la acción de gracias al Señor que ofrece la comunidad de creyentes, la Iglesia.. Por eso nos sentimos unidos en la fe, en la esperanza y en la caridad porque formamos la «gran Familia de Dios».
¿Soy semilla del Reino?
La historia se repite y hoy sucede lo mismo que en tiempos de Jesús: se divide el mundo en buenos y malos, y claro que nosotros nos ponemos siempre del lado de los buenos. Se condena a los demás, se les quiere destruir, se les mira con recelo. Los fariseos y los escribas más que buscar signos de esperanza
Sembrar con ilusión
Con frecuencia me pregunto si los textos tan sencillos, rurales y naturales que nos presenta Jesús dicen algo al mundo de hoy. Hemos pasado en pocos años de ser un pueblo netamente rural a ser pueblo citadino. Y qué bueno si esto redundara solamente en beneficios, en cierta comodidad, en seguridad y estabilidad
Un corazón libre y valiente
Nuestro mundo parece caerse a pedazos. Se siembra la desconfianza y se viven situaciones de angustia e inconformidad. Crisis económicas, crisis sociales, crisis de poder, crisis de la familia, crisis de los valores y encima una pandemia que ha venido a evidenciarnos y desnudarnos.
Jesús, hombre de conflicto”
Al terminar la Eucaristía dominical, se acerca un hombre de mediana edad y le suelta la pregunta, así de repente al sacerdote: “¿Se puede vivir realmente el Evangelio? Cuando lo escucha aquí en la Eucaristía, le parece tan clarito, tan sencillo… pero después, cuando tiene que llevarlo a la vida diaria le parece exagerado
“No tengan miedo”
Era un árbol del que estaba orgullosa toda la colonia. Era como un referente para todos sus habitantes; a su sombra habían jugado cuando eran niños, sus ramas conocían sus primeras travesuras y todos lo miraban con cariño
Jesús es el pan de vida
La vida está estrechamente unida al alimento. Es nuestra propia experiencia y nos duele contemplar el drama del hambre en el mundo. A todo lo largo de la historia Dios ha estado atento a esta necesidad básica del alimento material de todos los seres llamados por él a la vida
DIOS ES COMUNIDAD
De ordinario miramos a Dios desde nuestra condición humana. Esta fiesta en honor de la Santísima Trinidad nos invita a entrar humildemente en su realidad divina. Imposible conocerla desde nuestra limitada capacidad. Pero Dios, por su divina condescendencia, ha querido descorrer el velo de su misterio
Espíritu que hace hombres libres
Nos reunimos para celebrar la Eucaristía en el Domingo de Pentecostés, el misterio del Espíritu Santo presente en la Iglesia y en nosotros. Durante todos estos Domingos pasados hemos estado recordando y celebrando el gran triunfo de Cristo por su Resurrección.
ASCENSION DEL SEÑOR: Misión universal
La Ascensión es como el desarrollo del acontecimiento de la Pascua, su plenitud, que todavía «madurará» más con el envío del Espíritu. Pascua, Ascensión y Pentecostés no son unos hechos aislados, sucesivos, que conmemoramos con la oportuna fiesta anual.
La promesa del envío del Espíritu
El Espíritu nos ayuda a seguir viviendo la Pascua. Después de cinco semanas de Pascua, y cuando quedan dos para Pentecostés, parece como si la oración de este Domingo quisiera asegurarse de que no decaiga el tono y el ritmo de la fiesta, porque pide a Dios que nos conceda
Iglesia: “Somos piedras vivas”
Hay quienes quisieran que siempre hubiera un camino claro, fácil y directo y cuando aparecen las dificultades y llega la oscuridad, nos cuesta mucho trabajo descubrir el rostro de Dios en nuestras vidas y en las personas.
Jesús, puerta y pastor de las ovejas
Cuantas veces nos reunimos para celebrar la Eucaristía, lo hacemos destacando la realidad de Cristo Resucitado; presente en nosotros por la Palabra y por el Sacramento del Pan. Pero en los días de Pascua lo destacamos con mayor acento. ¡Cristo ha resucitado y es el fundamento de nuestra fe!
Al regreso de Emaús
Entramos en la 3a semana de Pascua y seguimos celebrando «el Día que hizo el Señor», el día de la Resurrección, el Domingo. El Evangelio de este Domingo 3nos invita a entrar, por la experiencia de Emaús, en el encuentro con Jesús vivo, la instrucción que Él da como Maestro a sus discípulos
La Divina Misericordia
El domingo pasado celebrábamos la Resurrección del Señor. Es el día de Pascua por excelencia. Pero el «tiempo de Pascua» no se acaba en el domingo pasado. Hoy, y los restantes domingos del año, son el día del Señor. El día en que su Resurrección nos reúne para celebrar ese gran acontecimiento y para compartir el gozo de nuestra fe.
DOMINGO DE PASCUA EN LA RESURRECIÓN DEL SEÑOR
Hoy estamos también nosotros, los discípulos del Salvador, espiritualmente admirados ante el Sepulcro Vacío del Señor, admirados y agradecidos porque la Vida ha resurgido de la muerte y porque ha llegado la hora de celebrar con cánticos de fiesta el triunfo del Maestro, la gloria del Resucitado.