Después de la multiplicación de los panes, que leíamos el Domingo pasado, Mateo nos cuenta el episodio de una tempestad calmada por Jesús, cuando las olas y el viento del lago sacudían y hacían casi zozobrar la barca de los discípulos. (Domingo 19 del tiempo ordinario)
Caliescribe: Espiritualidad
El Dios que da la vida
De nuevo nos convoca la Palabra para celebrar, en Comunidad, la Pascua en el Día del Señor. En este Domingo 18 del tiempo ordinario, el Evangelio, y la primera lectura que lo prepara, junto con el salmo, describen los dones de Dios bajo la metáfora de la comida y la bebida
Los valores del Reino de Dios
Bienvenidos todos a esta celebración de la Eucaristía. Es la acción de gracias al Señor que ofrece la comunidad de creyentes, la Iglesia.. Por eso nos sentimos unidos en la fe, en la esperanza y en la caridad porque formamos la «gran Familia de Dios».
¿Soy semilla del Reino?
La historia se repite y hoy sucede lo mismo que en tiempos de Jesús: se divide el mundo en buenos y malos, y claro que nosotros nos ponemos siempre del lado de los buenos. Se condena a los demás, se les quiere destruir, se les mira con recelo. Los fariseos y los escribas más que buscar signos de esperanza
Sembrar con ilusión
Con frecuencia me pregunto si los textos tan sencillos, rurales y naturales que nos presenta Jesús dicen algo al mundo de hoy. Hemos pasado en pocos años de ser un pueblo netamente rural a ser pueblo citadino. Y qué bueno si esto redundara solamente en beneficios, en cierta comodidad, en seguridad y estabilidad
Un corazón libre y valiente
Nuestro mundo parece caerse a pedazos. Se siembra la desconfianza y se viven situaciones de angustia e inconformidad. Crisis económicas, crisis sociales, crisis de poder, crisis de la familia, crisis de los valores y encima una pandemia que ha venido a evidenciarnos y desnudarnos.
Jesús, hombre de conflicto”
Al terminar la Eucaristía dominical, se acerca un hombre de mediana edad y le suelta la pregunta, así de repente al sacerdote: “¿Se puede vivir realmente el Evangelio? Cuando lo escucha aquí en la Eucaristía, le parece tan clarito, tan sencillo… pero después, cuando tiene que llevarlo a la vida diaria le parece exagerado
“No tengan miedo”
Era un árbol del que estaba orgullosa toda la colonia. Era como un referente para todos sus habitantes; a su sombra habían jugado cuando eran niños, sus ramas conocían sus primeras travesuras y todos lo miraban con cariño
Jesús es el pan de vida
La vida está estrechamente unida al alimento. Es nuestra propia experiencia y nos duele contemplar el drama del hambre en el mundo. A todo lo largo de la historia Dios ha estado atento a esta necesidad básica del alimento material de todos los seres llamados por él a la vida
DIOS ES COMUNIDAD
De ordinario miramos a Dios desde nuestra condición humana. Esta fiesta en honor de la Santísima Trinidad nos invita a entrar humildemente en su realidad divina. Imposible conocerla desde nuestra limitada capacidad. Pero Dios, por su divina condescendencia, ha querido descorrer el velo de su misterio
Espíritu que hace hombres libres
Nos reunimos para celebrar la Eucaristía en el Domingo de Pentecostés, el misterio del Espíritu Santo presente en la Iglesia y en nosotros. Durante todos estos Domingos pasados hemos estado recordando y celebrando el gran triunfo de Cristo por su Resurrección.
ASCENSION DEL SEÑOR: Misión universal
La Ascensión es como el desarrollo del acontecimiento de la Pascua, su plenitud, que todavía «madurará» más con el envío del Espíritu. Pascua, Ascensión y Pentecostés no son unos hechos aislados, sucesivos, que conmemoramos con la oportuna fiesta anual.
La promesa del envío del Espíritu
El Espíritu nos ayuda a seguir viviendo la Pascua. Después de cinco semanas de Pascua, y cuando quedan dos para Pentecostés, parece como si la oración de este Domingo quisiera asegurarse de que no decaiga el tono y el ritmo de la fiesta, porque pide a Dios que nos conceda
Iglesia: “Somos piedras vivas”
Hay quienes quisieran que siempre hubiera un camino claro, fácil y directo y cuando aparecen las dificultades y llega la oscuridad, nos cuesta mucho trabajo descubrir el rostro de Dios en nuestras vidas y en las personas.
Jesús, puerta y pastor de las ovejas
Cuantas veces nos reunimos para celebrar la Eucaristía, lo hacemos destacando la realidad de Cristo Resucitado; presente en nosotros por la Palabra y por el Sacramento del Pan. Pero en los días de Pascua lo destacamos con mayor acento. ¡Cristo ha resucitado y es el fundamento de nuestra fe!
Al regreso de Emaús
Entramos en la 3a semana de Pascua y seguimos celebrando «el Día que hizo el Señor», el día de la Resurrección, el Domingo. El Evangelio de este Domingo 3nos invita a entrar, por la experiencia de Emaús, en el encuentro con Jesús vivo, la instrucción que Él da como Maestro a sus discípulos
La Divina Misericordia
El domingo pasado celebrábamos la Resurrección del Señor. Es el día de Pascua por excelencia. Pero el «tiempo de Pascua» no se acaba en el domingo pasado. Hoy, y los restantes domingos del año, son el día del Señor. El día en que su Resurrección nos reúne para celebrar ese gran acontecimiento y para compartir el gozo de nuestra fe.
DOMINGO DE PASCUA EN LA RESURRECIÓN DEL SEÑOR
Hoy estamos también nosotros, los discípulos del Salvador, espiritualmente admirados ante el Sepulcro Vacío del Señor, admirados y agradecidos porque la Vida ha resurgido de la muerte y porque ha llegado la hora de celebrar con cánticos de fiesta el triunfo del Maestro, la gloria del Resucitado.
Domingo de ramos en la pasión del Señor
Hoy es Domingo de Ramos, del que don Tomás Carrasquilla, célebre escritor colombiano, decía: “Amanece aquel domingo con sol y cielo de gloria y venturanza; en que la Jerusalén celeste tiende, desde lo eterno, palmas y más palmas al Redentor Divino de hombres y de mundos”.
Seguimos los pasos de Cristo, vida del mundo
Estamos a dos semanas de la Pascua. El domingo próximo ya será Domingo de Ramos, la puerta de la Semana Santa. Las lecturas de hoy nos preparan muy bien a la Pascua: nos ayudan a fijar nuestros ojos en Jesús, en su camino hacia la cruz y hacia la vida nueva.
La Luz de la Vida
Seguimos viviendo la Cuaresma como preparación e inicio de la Pascua. En la oración colecta pedimos a Dios: «haz que el pueblo cristiano se apresure, con fe viva y entrega generosa, a celebrar las próximas fiestas pascuales».
Junto al pozo, un diálogo que genera vida nueva
En la organización de los evangelios dominicales de Cuaresma, cada ciclo tiene sus características peculiares. El de este año, el ciclo A, presenta durante tres domingos unos pasajes, no de Mateo, sino de Juan, que quieren prepararnos a la Pascua por medio de un camino de “discipulado”
La esperanza que nos anima
El tema central de este segundo Domingo de Cuaresma es la Esperanza que nos anima, a pesar de la dificultad que implica la conversión a Cristo y a su seguimiento. En momentos preocupantes, la compañía de personas amigas alivia nuestra preocupación.
Jesús es tentado por el espíritu del mal
Damos comienzo al tiempo de la cuaresma. Llevados de la mano por la Palabra de Dios proclamada en este día, penetremos en el sentido que este tiempo tiene para nuestra vida de cristianos
La caridad universal
Seguimos escuchando al Señor que nos habla en el Sermón del Monte. Nos llega el eco lejano de las Bienaventuranzas y su mandato inicial: Sean luz y sal del Reino de Dios en el mundo. El Señor nos señala el camino que debemos seguir para realizar esta misión que nos ha encomendado.
La Justicia perfecta
Nos reunimos de nuevo en el Domingo para celebrar la Eucaristía y escuchar la Palabra del Señor. La Palabra que hoy proclamamos, nos enseña que no cumplamos los mandatos, preceptos o tradiciones religiosas «porque sí», «porque siempre se ha hecho así», «porque lo aprendí de mis padres»…
“Ser sal, ser luz”
Un cristiano: en su familia, en su trabajo, en su ambiente, tiene que dar «gusto y sabor» a la existencia humana y a la vida. Al mismo tiempo, tenemos que ser como «una Luz» que ilumine y oriente el camino hacia Dios.
La presentación del Señor
Hoy, aunque en rigor es el 4o Domingo Ordinario del ciclo A, como cae en 2 de febrero, celebramos la fiesta de la «Presentación del Señor» en el templo de Jerusalén. Jesucristo aparece en el Templo como la Luz que ilumina a todas las Naciones: «Lumen Gentium»
Domingo de la Palabra De Dios
Como sabemos, el Papa ha declarado el Domingo III del T.O. como Domingo de la Palabra en el marco de todo este año, el año de la Palabra. Celebremos, por tanto, de forma más cuidadosa este Domingo…
El Siervo-Cordero salvador
La liturgia de la Palabra de este domingo (segundo del tiempo ordinario) nos lleva por etapas al conocimiento nunca acabado de Nuestro Señor Jesucristo. Comenzamos el Tiempo Ordinario (per annum, para el año). Es el tiempo del “seguimiento” de Jesús, que nos invita a profundizar en el misterio de Cristo