Termina Navidad, empieza la Misión. Con la fiesta de hoy termina el ciclo de la Navidad. Esta tarde, con las vísperas, retiramos ya los símbolos del tiempo navideño y dejamos paso a las semanas de Tiempo Ordinario que precederán a la Cuaresma.
Caliescribe: Espiritualidad
La fiesta de la Sagrada Familia
Por la encarnación Dios ha hecho la experiencia de ser hijo de familia. No ha querido entrar al mundo de manera misteriosa sino a través de una real vivencia de la condición humana.
La justicia de José salvó la vida de María – María nos da a Jesús
Celebrar la Navidad es traer a nuestro presente el gran misterio de la Encarnación. ¿Quién es Jesucristo? Nos acercamos a la Navidad y es preciso que como discípulos y creyentes nos interroguemos sobre su el misterio de su persona.
El Reino de la vida y liberación plenas
El tiempo de adviento infunde en nuestra fe cristiana la expectativa de alguien que viene y en quien hemos puesto nuestra esperanza. ¿Qué aguardamos de él? ¿Qué nos trae de parte del Dios de nuestra fe? ¿Tenemos real necesidad de él? Nos movemos en la vida entre dos fuerzas que nos habitan
María, llena de gracia
La Iglesia Universal se reúne hoy en torno a la Eucaristía para celebrar las maravillas de Dios manifestadas en la Inmaculada Concepción de María Santísima. Dios la preparó, colmándola de la Gracia, para ser digna Madre de Jesús, y ella acogió, generosamente, la voluntad del Señor
Viene el hijo del hombre
Estamos terminado ya el año litúrgico. En su Liturgia, la Iglesia emprende hoy la celebración de los misterios de Jesucristo Salvador. El primer paso es el Adviento, tiempo de preparación para su venida. Pasos sucesivos nos irán llevando desde su nacimiento hasta su ascensión, pasando por su muerte y su resurrección
Fiesta de Cristo Rey
Este domingo recordamos una fiesta muy querida para la Iglesia: “Cristo Rey”. Es una fiesta que cierra el año litúrgico pero que también nos enseña el verdadero sentido del tiempo y de la naturaleza: pertenecen a Dios y están destinados a dar gloria a Dios
La Iglesia: Jesús prolongado hasta el fin de los tiempos
Como llevados de la mano por la sagrada Liturgia, recorremos a lo largo del año, los misterios salvadores del Señor Jesús. No se trata del mero recuerdo de algunos acontecimientos ya idos en el tiempo.
Nuestra vocación a vivir para siempre
El tema de esta liturgia es la resurrección de los muertos. La Palabra, en este Domingo (32 del tiempo ordinario), viene a dar respuesta a nuestra ansia de vivir por siempre, para que nos reencontremos con el sentido de la vida.
“Hoy llego la salvación a esta casa”
En la Palabra de este Domingo el Señor nos recalca que «ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido». Precisamente a quien se reconoce pecador. La Palabra nos ofrece un mensaje de esperanza y confianza, con el ejemplo del hombre pecador que sale al encuentro del Señor
Dios escucha la oración del humilde
Con frecuencia, por el hecho de ser creyentes practicantes, corremos el peligro (o sufrimos la tentación) de creernos mejores que los demás. La Palabra de hoy, (domingo 30 del tiempo ordinario) con la parábola evangélica del fariseo y el publicano, nos va a prevenir contra esta tentación
El poder de la Oración
La verdadera vida cristiana se vive entre dos: Dios con nosotros, nosotros con Él. Claro que nuestra solidaridad de pueblo de Dios hace que en Él encontremos a todos nuestros hermanos, y que Él quiera encontrarnos en estrecha unión con ellos. Esto implica que necesariamente se dé entre Dios y nosotros un diálogo
Obediencia y gratitud
A lo largo de la vida recibimos incontables favores de Dios. De ordinario nos pasan inadvertidos y no pensamos siquiera en agradecerle al Señor su presencia generosa. La liturgia de la Palabra de hoy (domingo 28 del tiempo ordinario) nos llama la atención sobre esta experiencia.
El gran tesoro de la FE
La liturgia de hoy (27 domingo del tiempo ordinario) nos invita a reflexionar sobre los interrogantes que se hace la FE. La Fe nos reúne, aquí se proclama y, al mismo tiempo, se alimenta con la Palabra de Dios. La fe es la adhesión que el creyente hace de corazón al Dios que lo llama.
Todavía es tiempo de abrir la puerta
El hombre se ha interrogado a todo lo largo de la historia sobre las causas de por qué existen pobres que carecen hasta de lo más necesario, y ricos que abundan en bienes y comodidades. Economistas, filósofos, políticos han dado respuestas y, como consecuencia han surgido ideologías y sistemas de gobierno
La fidelidad a Dios como único Señor
El tema de la Palabra en la Liturgia de este Domingo 25 del tiempo ordinario es la responsabilidad en la administración y uso del dinero-Ante Dios somos responsables de la totalidad de nuestra vida.
Revelación de la misericordia de Dios
En nuestra marcha presidida por el Señor hacia la meta final del cristiano es necesaria la constante llamada a la conversión. No es sólo un tema de cuaresma. El cristiano está llamado a vivir en estado de conversión. La liturgia de hoy nos lo recuerda de forma dramática.
Condiciones para el discipulado de Jesús
Creer en Dios es aceptar que Él nos ha llamado para entrar en relación con Él. Él, como en el caso de Abrahán, toma la iniciativa. Nos ofrece su proyecto sobre el mundo, sobre toda la humanidad, sobre cada uno de nosotros.
La humildad, camino de grandeza
El tema de esta liturgia dominical es la humildad. Dios ha manifestado siempre una predilección por los pequeños: toda la historia de la salvación es una constatación de ello. En su marcha mesiánica hacia Jerusalén Jesús nos ofrece la clave para leer las incidencias cotidianas de la vida
Universalidad de la Salvación y esfuerzo por lograrla
El plan salvador de Dios cobija a todos los hombres y mujeres de la historia, en todos los tiempos y lugares. Para Dios el hombre es su criatura que lleva su imagen y semejanza (Gn. 1, 27) y, aún más, a partir de la Encarnación, todos son sus hijos, conocidos y amados en su Hijo Jesucristo
La existencia cristiana es una lucha
El camino de Jesús hacia Jerusalén, acompañado por sus discípulos entre los que van algunas mujeres, avanza en forma decidida. Allá se va a consumar el objetivo de su misión: glorificar al Padre Dios y dar su vida por la salvación del mundo. El Señor, lentamente, va dejando conocer el misterio de su persona.
La oración del Maestro…
Uno de los lenguajes de la amistad es la conversación. Cuando dos personas, que se conocen y se aman, se encuentran e intercambian sentimientos a través de la palabra. Cuando ese encuentro se da entre Dios y nosotros lo llamamos oración. Jesús camina con sus discípulos subiendo a Jerusalén
Escoger la mejor parte
El tema de este Domingo es escuchar y acoger la Palabra de Dios: ésa es la «mejor parte». Dios, el «amigo» de los hombres trabó amistad con los patriarcas, caminó con los peregrinos, visitó a los amigos, participó en las alegrías y en las penas de los hombres.
El buen samaritano
Al escuchar esta parábola del buen samaritano nos queda la impresión de que es una crónica sacada de nuestro tiempo. El relato refleja una realidad violenta: asalto, heridas, robo, indiferencia de los que pasan, compasión de un desconocido… También hay detalles extraños.
Iglesia misionera
Podemos decir que el tema central de este Domingo es el anuncio del Reino de Dios. La Iglesia es misionera. Es enviada por el Padre Dios a un destinatario que es la humanidad. Lleva un mensaje que no le es propio sino que es de Dios. – En el mundo de hoy esa Iglesia misionera somos todos nosotros bautizados
Dios llama a cada uno diferentemente
Cuando escuchamos hablar de vocación pensamos en quienes siguen el camino del sacerdocio o de la vida consagrada en comunidad religiosa. Y decimos, quizás con cierta satisfacción o con nostalgia: Yo no tengo vocación. Pero no es cierto. Vocación significa llamado.En el plan de Dios todos tenemos llamado o vocación
Comieron todos y se saciaron
La Iglesia consagra este Domingo a la contemplación del gran misterio de la Eucaristía. Cada vez que se celebra la Eucaristía, la Iglesia está haciendo presente el misterio del Cuerpo y la Sangre del Señor
El Dios de nuestra fe
Esta fiesta nos invita al asombro y la admiración ante el misterio de Dios. Tenemos una capacidad grande de maravillarnos ante lo grandioso, lo bello, lo inefable. El universo con su dimensión infinita provoca en nosotros estos sentimientos.
Señor y dador de Vida
La Iglesia vive un perpetuo Pentecostés. Sin embargo la liturgia nos invita a meditar y vivir de manera especial en este Domingo ese acontecimiento que cubre toda la historia. La obra de Dios se hace mediante su poder que actúa en la debilidad del hombre.
Enviados a la Misión
La Pascua es un acontecimiento en tres dimensiones: la Resurrección del Señor, su Ascensión al cielo y Pentecostés (el Espíritu Santo enviado por el Señor). – Últimamente las liturgias dominicales han puesto énfasis en la Resurrección